-Bueno, ya estoy sola…-me dije una vez que los médicos se habían ido y Jas me había preguntado si quería que se quedase que me lo pidiera mil y una veces cuando volvió, a las novecientas pensé que solo quería no volver a casa.
Cerré los ojos, me puse los cascos de mi mp3 que me habían traído mis padres para que no me aburriera tanto, empecé a escuchar mi canción favorita, a los 5 minutos ya estaba dormida…
Soñé que estaba en el instituto, aunque faltaba todavía cuatro días, que estaba sola y caminaba por los pasillos oyendo música, no había ni un alma y hacia frío, entonces se iba la luz , yo estaba al lado de las escaleras y las taquillas donde había un ventanal que ocupaba toda la pared y la luz pasaba por la ventana y me iluminaba, cuando de repente las nubes hacen desaparecer al sol, y todo es oscuro , tengo miedo , subo las escaleras al segundo piso, hay corro por el pasillo a toda prisa , buscando un aula abierta, tiro de una puerta está cerrada, tiro de otra ,igual, me doy cuenta de que todo está cerrado y oscuro me escondo en un rincón…
Veo una luz , pero solo son las nubes que con el soplo del viento ,el cielo es soleado, sigo teniendo miedo, sin saber cómo todo vuelve a funcionar , vuelve la luz y veo a un chico deambulando de un lado a otro del pasillo, es un chico misterioso, que viste una chaqueta larga negra, camisa blanca y pantalones vaqueros azules claro que combinaban con el cielo, tiene el pelo negro y más o menos corto, su piel es albina se parecía a aquel chico que había visto por la ventana el día anterior .Noto como las comisuras de los labios se elevan y unos dientes perfectos y blancos se asoman de entre sus labios ,gira la cabeza muy lentamente, y reconozco sus ojos azules, sus rasgos angelicales, es Oliver…
Entonces se acerca sigilosamente, me levanta del suelo, me sujeta junto a él y caminamos por el pasillo hasta llevarme a un lugar desconocido del instituto, le miro mientras me suelta y sus rasgos han cambiado… tanto que ahora es otra persona , aquella persona en la que desearía no pensar ni siquiera recordar su nombre quería , era el , pero ¿que hacia el en mi sueño con Oliver? entonces me aprieta más contra él, me aprisiona entre sus brazos y inclina su cabeza para que sus labios se fundan con los suyos, cierro los ojos y intento que pase rápido ese momento pensando que es Oliver y no el, una lagrima se escapa de mis ojos y tengo la necesidad de abrir los ojos , el me deja de besar y se aparta un poco, pero cuando los vuelvo a abrir el había desaparecido ,y no era Oliver ni siquiera el que estaba en frente mío, en cambio veía a un chico con cabellos de cobre, ojos marrones oscuro como el chocolate y musculatura media, era Jas ¿Qué hacia allí , que había hecho con el otro ,y Oliver donde se encontraba?, gire la cabeza para buscar algún rastro de Oliver y ya no estaba en el instituto, estaba en un parque lleno de flores y nos iluminábamos por una farola por que el azul del cielo se había convertido en negro carbón.
-deberías saber la verdad…-dijo lentamente mientras iba desapareciendo- despierta, tienes que saberlo…
Jas había desaparecido y solo se veía a lo lejos algo extraño , se estaba acercando, cada vez mas deprisa, todavía no podía distinguirlo, en el cielo aparecieron ojos azules, se oyeron risas , una conversación en la que no se entendía nada , un estruendo me despertó, cuando gire la cabeza y vi un objeto que se iba a estampar en cara .
Me desperté asustada y híper ventilando.
Cuando me calme me di cuenta de que todo estaba oscuro y que mi mp3 se había caído de la mesita de noche. Encendí la lámpara, mire la habitación un poco más relajada y me encontré con una ventana abierta, de ahí venia la ráfaga de viento que había sentido hace poco. Me sentía como si estuviera viviendo una película de terror, solo le faltaba que una persona con una moto sierra, tirara la puerta y corriera tras de mí al estilo” La Matanza de Texas” o con un cuchillo en plan “Psicosis”.
-Sólo ha sido un sueño, no es pasa nada, todo va a ir bien.-Me dije a mi misma en voz alta. Pero seguía inquieta por las palabras de Jas
Sentía que alguien me estaba vigilando así que me levante lentamente y con el mp3 en la mano intentando que me alumbrara , fui caminando por la habitación, gire bruscamente al oír el arrastre de las ruedas del aparato al que estaba, que por así decirlo, conectada.
Me volví a la cama, había visto demasiadas películas de ciencia ficción, cerré los ojos con fuerza y me volví a dormir, esta vez no soñé con nada.
Al salir del hospital al día siguiente, me quede en casa el resto de semana Santa. Oía música, tocaba el piano, veía películas, hacía de todo para no aburrirme… Hasta empecé hacer acrobacias en mi cama.
Al volver al instituto, mis amigos, ya no eran tan amigos, y tan sólo tenía a Sara y a Jas, que me apoyaban día a día.
El día a día era bastante aburrido y rutinario, sacaba mejores notas pero iba perdiéndola pasar por cualquier sitio sentía las miradas clavadas en mi espalda y oía a lo lejos murmullos.
Un viernes, era última hora y me tocaba educación física, la profesora no había venido, y estábamos en clase perdiendo el tiempo mientras el profesor de guardia nos vigilaba casi durmiéndose, yo al no querer aburrirme más, empecé a recoger, me puse un cuaderno delante, me coloqué los cascos del mp3 en los oídos, aunque estaba totalmente prohibido los aparatos electrónicos, tanto que si te los veían usar o traerlos a clase te castigaban y te lo requisaban. Me puse a escuchar” Exogenesis” de Muse, hoy no quería movimiento ni nada exagerado, solo quería algo tranquilo, el profesor estaba con un libro en las manos y recostado en la silla acolchada. Por mala suerte la mía, me vio, se acercó a mí, yo no lo vi al estar totalmente concentrada en mi dibujo y la música. Entonces una hoja rompió mi inspiración y alce la mirada, el profesor solo dijo una frase:
-Castigada de tres a cuatro ayudando en el instituto-dijo con voz profunda y frunciendo el ceño.
Sabía que me lo había merecido, pero se veía que hoy no era mi día, ya que hoy nadie más que yo sé quedaba castigado.
Al acabar las clases me fui a jefatura, hay solo me dieron una escoba y un recogedor, genial, me tocaba la limpieza, pensé para mis adentros con bastante asco y haciendo una mueca.
Hoy era un día más o menos soleado, tenía un presentimiento de qué iba a pasar algo. Cuando termine, suspire al recordar que mi madre tenía que venirme a buscar, me fui a explorar a la escalera del final del pasillo de primero. La luz traspasaba el cristal del ventanal y me iluminaba, las luces del edificio empezaron a parpadear, para luego fundirse. Esto me resulta bastante familiar… Las nubes se acumularon delante del sol, yo me asuste, subí rápidamente las escaleras corrí a través de todo del pasillo de la 2. ª Planta, intente abrir las puertas, pero era inútil, todas las puertas estaban cerradas, me acurruque en una de las esquinas del final del pasillo, de repente las nubes se despejaron, la luz volvió y vi una sombra que se acercaba a la luz, era un chico que caminaba lentamente, seguramente dándose un paseo, a lo mejor no sabía que yo estaba allí, el chico vestía una chaqueta larga negra, con una camisa blanca y vaqueros azules, tenía el pelo negro como el carbón, la piel albina y los ojos azules como el cielo…
-Oliver…- dije con la voz ahogada pero bastante alta para que lo escuchara.
Las comisuras de la boca se elevaron y entre sus labios aparecieron unos dientes perfectos y blanquecinos, se giro lentamente hacia mí y camino a la esquina donde me encontraba, me ayudo a levantarme y me apretó contra él…
-Hola Mein- dijo con su voz más suave y me acaricio la cara.
Entonces me aprisiono contra él y junto sus labios con los míos, yo cerré los ojos disfrutando del momento, era igual que mi sueño…pero esta vez el innombrable no estaba, solo estaba mi ángel personal cuando abrí los ojos me sorprendí al no encontrarme con Jas, si no con mi ángel…
-Lo siento, no debería haberlo hecho, tengo que… yo debería…adiós Melinda, diosa de mis sueños…- después de acabar de aclarar las ideas y decirme lo que pensaba se fue corriendo lo más rápido que pudo.
-Espera…yo…por favor - me limite a decir al pasillo vacio bajando bastante la voz para que pareciera un susurro.
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